Qué es tipografía y cómo elegir un tipo de letra

La tipografía está en donde quiera que mires: en los libros que lees, en los sitios web que visitas, en letreros, en señales de tránsito y empaques de productos. Sencillamente, es el estilo o la apariencia del texto. También puede referirse al arte de trabajar con él, algo que probablemente haces todo el tiempo si creas documentos u otros proyectos para ti, tu trabajo o tu escuela.

Puede ser intimidante al comienzo, pero es más fácil de lo que parece. Solo necesitas saber un poco sobre el tema para marcar una diferencia en las cosas que haces diariamente. 

Veamos primero algunos tipos comunes de fuentes y lo que necesitas saber sobre ellas:

Las fuentes de Serif  tienen pequeños trazos, llamados serifas, pegados en la parte principal de la letra. Por su aspecto clásico, son una buena opción para proyectos más tradicionales. También son comunes en publicaciones impresas, como revistas y periódicos.

Las fuentes Sans serif no tienen ese trazo extra, de ahí el nombre, que en francés significa «sin serifas». Este estilo es considerado más limpio y moderno. Además, es más fácil de leer en las pantallas de los computadores, los teléfonos inteligentes y las tabletas.

Las tipografías de visualización tienen muchos estilos, como cursiva, negrita, mayúscula y fuente de lujo. Este tipo de letras suelen utilizarse para textos pequeños debido a su naturaleza decorativa. Por ejemplo, títulos, encabezados y diseños gráficos complejos.

¿Qué tener en cuenta al elegir un tipo de letra?

En cierto modo, las fuentes tienen su propio idioma, ya que pueden ser casuales, neutrales, exóticas o gráficas. Es importante que pienses en tu mensaje y elijas una fuente que se ajuste a él.

Algunas tipografías vienen con otras características, como las fuentes Comic Sans, Curlz, Papyrus, etcétera. Lo malo con estas es que tienen la reputación de estar pasadas de moda y  sobreutilizadas. Si las quieres usar, piénsalo dos veces y considera buscar otra opción. Hay muchas fuentes con apariencias similares y con menos probabilidades de desviar tu mensaje.

Al decidir qué fuentes usar, menos es más. Es decir, es mejor limitarte a una o dos fuentes por proyecto. Por ejemplo, si necesitas más contraste, intenta repetir tus fuentes en un tamaño, peso o estilo diferente. Este truco es bueno para crear combinaciones interesantes y funcionales.

Probablemente has escuchado  el dicho: «los opuestos se atraen». Bueno, lo mismo pasa con las fuentes. Puedes combinar tipos de letras diferentes pero complementarias, como sans serif con serif, corta con alta o decorativas con simples. Esto puede parecer extraño, pero tranquilo, mira otros diseños para inspirarte y ponerlo en práctica.

Jerarquía, Interlineado, Espaciado e Interletraje.

Para algunos con más experiencia, estos conceptos son esenciales al diseñar algo. Pero como principiante, no es necesario que sepas todo sobre estos, aunque no está de más que los tengas presentes en tu trabajo y cuando hables de diseño.

La jerarquía es utilizada para guiar el ojo del lector a lo más importante. En otras palabras, le muestra dónde comenzar y a dónde ir, usando diferentes niveles de énfasis.

Establecer una jerarquía es simple: decide qué recursos quieres que el lector note primero y luego haz que se destaquen. Los elementos más importantes suelen ser más grandes, más gruesos o diferentes de alguna manera. Recuerda que es mejor mantener una forma sencilla y usar solo algunos estilos complementarios.

El interlineado es el área entre las líneas del texto, también conocido como espacio vertical. Si no estás seguro de cuánta distancia debes dejar, no te preocupes, el valor predeterminado usualmente es el correcto. El objetivo es hacer tu texto cómodo de leer. Mucho o muy poco espacio puede ser molesto para el lector.

El espaciado es la distancia general entre los caracteres o letras. La mayoría de los programas permiten reducir o aumentar esto según tus necesidades. En algunos diseños, puedes ajustar el espacio para crear cierto efecto. También puede ayudarte a entender y arreglar las fuentes que están mal espaciadas.

El interletraje es el espacio entre letras específicas. A diferencia del espaciado, cambia en el transcurso de la palabra porque cada letra encaja diferente. Algunas fuentes tienen mal interletraje, lo que hace que las letras se vean mal espaciadas. Si utilizas una fuente que tenga esto, es mejor elegir otra.

Un texto bien diseñado puede significar la diferencia entre un proyecto ordinario y un proyecto extraordinario, incluso si estás comenzando en el diseño. Todo lo que necesitas es interesarte en la tipografía, así serás más eficiente y podrás hacer mejor tu trabajo.

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